Se trata de un concepto de subjetividad, que puede tener representaciones muy diferentes en la mente de cada individuo.
Entendiendo que está íntimamente relacionado con las necesidades y los gustos de las personas, atendemos por salud el estado de completa estabilidad, tanto física como mental, a nivel personal y en un contexto social.
Concebir el bienestar de una manera incorrecta y poco precisa es tan peligroso como común, y sólo a través de la aceptación de nuestros límites y equivocaciones podemos librarnos de esta forma tan peculiar de encarcelamiento.
Mantener un estado salud física estable permite resistir la jornada laboral a buen ritmo y se puede alcanzar de manera fácil y a través de la constancia, fomentar el bienestar y seguir desarrollando o cultivando las habilidades en pro de su salud general.
Permite tener control de pensamientos, sentimientos y comportamientos, brinda la capacidad de hacer frente a los desafíos y aventajar los períodos de mayor presión y carga laboral.
Es la manera en que se encuentra significado, esperanza, alivia y paz interior, apoyándose en las creencias que motivan al trabajador a afrontar con empeño las dificultades en las tareas y labores diarias.
Ayuda a determinar el manejo del estrés, la relación interpersonal y la toma de desiciones. Permite centrar el empeño y potenciar la creatividad en los empleados.